Es asombroso como en el video “validación” queda a la vista
de todos, el enorme potencial y la capacidad innata que tenemos las personas
para contagiar emociones que lleven a detonar en los otros, actitudes positivas,
llenarlos de energía y vitalidad y después repetir lo mismo con los demás. Lo
anterior requiere de la motivación primera, de dar el aliciente que se necesita
a través de las palabras, pudiendo iniciar no sintiendo la emoción, sin
embargo, al cabo de un tiempo, los sentidos terminarán por ser estimulados y
convencerán al cerebro de que esa emoción es gratificante y que por tal razón
se dejará de imitar y se comenzará a disfrutar.
En el video también hay una parte en donde el protagonista,
es contagiado por las emociones negativas, y eso es muy natural porque son
parte de la condición humana, sin embargo necesitan ser controladas porque
afectan en el mismo sentido nuestro comportamiento, principalmente por el
lenguaje no verbal y eso no se puede ocultar.
En la vida contemporánea por la vorágine de la modernidad,
donde cada vez es más característico las enfermedades cardiovasculares causados
por los trastornos del comportamiento humano en el trabajo a causa del estrés, hay
una necesidad de considerar también como un alimento en la vida cotidiana y en
las relaciones interpersonales, los activadores del buen humor, para que así el
desgaste se minimice, se hagan bien las cosas y se evite contaminar a los otros
con los que convivimos de las emociones negativas.
Recomendación
En el video “Validación”, podrás sorprenderte al ver como
el protagonista, nos muestra como cada uno de nosotros tenemos la capacidad
innata de detonar en los otros actitudes positivas, de llenar de energía y
vitalidad a las demás personas a través de las palabras, pudiendo iniciar no
sintiendo la emoción, pero al cabo de un tiempo, los sentidos terminarán por
ser estimulados y convencerán al cerebro de que esa emoción es gratificante y
se comenzará a disfrutar.
En el video también hay una parte en donde el protagonista,
es contagiado por las emociones negativas, y eso es muy natural porque son
parte de la condición humana, sin embargo necesitan ser controladas porque
afectan en el mismo sentido nuestro comportamiento, principalmente por el
lenguaje no verbal y eso no se puede ocultar.
En la vida contemporánea por la vorágine de la modernidad,
donde cada vez es más característico las enfermedades cardiovasculares causados
por los trastornos del comportamiento humano en el trabajo a causa del estrés,
hay una necesidad de considerar también como un alimento en la vida cotidiana y
en las relaciones interpersonales, los activadores del buen humor, para que así
el desgaste se minimice, se hagan bien las cosas y se evite contaminar a los
otros con los que convivimos de las emociones negativas
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