Sin lugar a dudas el ser consiente del rol que ocupan las
emociones en el ámbito de las relaciones interpersonales, me hacen reflexionar
aún más papel que me corresponde asumir, de cuidar mi comportamiento, para
potenciar mis emociones más útiles con mis compañeros de trabajo e trabajar
todos los días para limitar al máximo las negativas. Ya que hay una gran verdad
en el dicho que “la gente puede olvidar lo que se dice y se hace pero jamás
olvidara lo que la haces sentir”, con lo anterior siento que necesito
esforzarme más para lograr que los que me rodean se contagien de “buena vibra”
con mis emociones, es el compromiso que asumo, de utilizar más la inteligencia
emocional, ser más proactivo que reactivo, y pensar dos o más veces antes de
actuar o proyectar algo a los demás.
EJES DE ANÁLISIS DEL VIDEO.
¿EN
QUÉ NOS AFECTAN NUESTRAS EMOCIONES?
Nuestras emociones sin lugar a dudas, determinan nuestro
comportamiento hacia los demás. En la calidad de nuestras relaciones
interpersonales se proyecta claramente la capacidad que se tiene de aprovechar
las emociones positivas y limitar las más perjudiciales.
¿QUÉ
ES EL CONTAGIO DE LAS EMOCIONES?
Es el potencial de susceptibilidad y transmisión de las
emociones que tienen todas las personas con los otros sujetos que interactúa
y/o con los cuales tienen un encuentro en un lugar o espacio determinado.
¿POR
QUÉ IMITAMOS A LOS DEMÁS?
La capacidad de imitación de los humanos, dicen los
especialistas, que se ha comprobado que es una capacidad innata que ha
permitido la supervivencia de la especie humana y gracias a ella se han logrado
superar peligros, ya que el humano al vivir en sociedad tiende a establecer
consensos y/o acuerdos, establece normas y reglas para poder vivir en armonía
con los demás.
¿PARA
QUÉ NOS PUEDE SERVIR EL IMITARNOS?
La imitación sirve para contagiarnos y contagiar a los
demás, de las emociones positivas, para que en un primer momento nos llenen de
energía y vitalidad y después replicar lo mismo en los otros, se podría iniciar
el ejercicio no sintiendo la emoción, sin embargo especialistas afirman que, al
cabo de un tiempo, nuestros sentidos terminan por ser estimulados y convencen
al cerebro de que esa emoción es gratificante y que por tal razón se deja de
imitar y se comienza a disfrutar.
¿POR
QUÉ DEBEMOS LIMITAR EL CONTAGIO DE EMOCIONES NEGATIVAS?
La emociones negativas, son parte de la condición humana,
incluso algunos afirman que ayudan a regular la personalidad y que sabiéndolas controlar
se pueden aprovechar, es decir nos pueden ser realmente útiles.
Sin embargo por la misma razón que son emociones negativas,
afectan en el mismo sentido el comportamiento, principalmente porque se
manifiestan por el lenguaje no verbal y eso no se puede ocultar.
¿PUEDO
SER CONSCIENTE DE LAS EMOCIONES QUE CONTAGIO?
Sin lugar a dudas que sí, y se puede comenzar haciendo un
autoanálisis, una introspección, lo anterior con el afán de que conscientemente
se pueda hacer un listado de las emociones que se siente y elegir cuales de
ellas son útiles, provocan bienestar, por tal razón se pueden y deben promover
en sí mismo y con los otros, e identificar cuales emociones se deben controlar.
¿PUEDO
ELEGIR LAS EMOCIONES QUE CONTAGIO?
La elección de las emociones que son susceptibles de
contagiar si son posibles de elegir, siempre y cuando se sea consciente de las
mismas y principalmente se esté dispuesto a repartir emociones positivas y se
puede hacer siguiendo las siguientes recomendaciones:
1. Exagerar los activadores del buen humor.
2. Eliminar o limitar el desgaste.
3. Centrarse en lo que se hace bien.
4. No contaminar a los demás.
Lo que siento y las relaciones con mi entorno.
Sin lugar a dudas el ser consiente del rol que ocupan las
emociones en el ámbito de las relaciones interpersonales, me hacen reflexionar
aún más papel que me corresponde asumir, de cuidar mi comportamiento, para
potenciar mis emociones más útiles con mis compañeros de trabajo e trabajar
todos los días para limitar al máximo las negativas. Ya que hay una gran verdad
en el dicho que “la gente puede olvidar lo que se dice y se hace pero jamás
olvidara lo que la haces sentir”, con lo anterior siento que necesito
esforzarme más para lograr que los que me rodean se contagien de “buena vibra”
con mis emociones, es el compromiso que asumo, de utilizar más la inteligencia
emocional, ser más proactivo que reactivo, y pensar dos o más veces antes de
actuar o proyectar algo a los demás.
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